¿Son las transfusiones el grail santo? No tomarlo según lo leído

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Stephen Cauchi | el 3 de junio de 2007

“LLEVA a alguien especial a la sangre de la elasticidad” dice el lema de la Cruz Roja del servicio australiano de la sangre – que hace 500.000 australianos cada año absolutamente especial. ¿Pero podía su altruismo ser colocado mal? La respuesta, según el especialista cardiothoracic americano Bruce Spiess, puede manar sea sí. Durante la reunión científica anual de la semana pasada del australiano y de la universidad de Nueva Zelandia de Anaesthetists, profesor Spiess, de la universidad de la Commonwealth de Virginia, vertió desprecia en la creencia que la sangre, o por lo menos la transfusión de ella, era el elixir de la vida. Las “transfusiones de sangre son una religión. Nunca han sido seguridad o eficacia probada,” él dijo. Las “opciones de la droga se prueban y se regulan cuidadosamente a través de la prueba double-blind anticipada, seleccionada al azar, pero de soportes de la transfusión de sangre aparte en que se ha creído para ser provechoso y se ha desarrollado predominante como pilar de la medicina moderna.” Profesor Spiess citó un estudio sueco que implicaba a los testigos de Jehová, que religión los prohíbe aceptar transfusiones. Demostró que 499 testigos que tenían cirugía del abrir-corazón tenían tarifas mejores de la supervivencia que otros pacientes del abrir-corazón. El problema con transfusiones no es transmisión de las enfermedades tales como VIH o hepatitis, que son defendidas para por los bancos de sangre, solamente complicaciones postoperatorias tales como pulmonía, infección de la herida y falta del órgano, algo de las cuales pueden ser fatales. Las transfusiones de sangre podrían causar de hecho “morbosidad importante o aún la mortalidad”, dijo a profesor James Isbister, de la universidad de Sydney. “Cada vez más, la evidencia y la experiencia está sugiriendo que las actividades bancarias de la sangre y la medicina de las transfusiones se han centrado excesivamente en fuente más bien que la demanda/la perspectiva paciente.” Porque la sangre se da libremente, es un alternativa barato a los tratamientos tales como drogas. Una declaración del australiano y de la universidad de Nueva Zelandia de Anaesthetists dijo: “En Australia, la economía de la sangre desalienta el uso de alternativas porque los australianos donan sangre y la Cruz Roja la da a los hospitales que… los alternativas libres a la transfusión incluyen pérdida de reducción al mínimo de la sangre y oxigenación de la maximización.” Profesor Spiess dijo la conferencia de anaesthetists – la profesión responsable de mitad de las transfusiones asociadas a cirugía que las campañas para animar la donación de la sangre habían ayudado a forma la noción que todas las transfusiones eran buenas. Las mujeres recibieron más transfusiones que hombres, con resultados peores de cirugía del corazón un problema particular. El servicio australiano de la sangre de la Cruz Roja, que administra los bancos de sangre de la nación, refirió la edad de domingo a Larry McNichol, jefe de la anestesia en el hospital de Austin. El dr McNichol, que es también presidente de un departamento del comité de los servicios del ser humano sobre transfusiones, dijo que eran sus amigos “gobsmacked” cuando él os dijo sobre los problemas con sangre.

Are transfusions the holy grail? Don’t take it as read

Stephen Cauchi | June 3, 2007

“IT TAKES someone special to give blood” says the Australian Red Cross Blood Service’s slogan — which makes 500,000 Australians every year quite special. But could their altruism be misplaced?

The answer, according to American cardiothoracic specialist Bruce Spiess, may well be yes. During last week’s annual scientific meeting of the Australian and New Zealand College of Anaesthetists, Professor Spiess, from the Virginia Commonwealth University, poured scorn on the belief that blood, or at least the transfusion of it, was the elixir of life.

“Blood transfusions are a religion. They have never been safety or efficacy tested,” he said. “Drug options are carefully tested and regulated through prospective, randomised double-blind testing, but blood transfusion stands apart in that it has predominantly been believed to be helpful and evolved as a pillar of modern medicine.”

Professor Spiess cited a Swedish study involving Jehovah’s Witnesses, whose religion forbids them to accept transfusions. It showed that 499 Witnesses who had open-heart surgery had better survival rates than other open-heart patients.

The problem with transfusions is not transmission of diseases such as HIV or hepatitis, which are screened for by blood banks, but post-operative complications such as pneumonia, wound infection and organ failure, some of which can be fatal.

Blood transfusions could indeed cause “major morbidity or even mortality”, said Professor James Isbister, of the University of Sydney. “Increasingly, evidence and experience is suggesting that blood banking and transfusions medicine have excessively focused on supply rather than the demand/patient perspective.”

Because blood is given free, it is a cheap alternative to treatments such as drugs. A statement from the Australian and New Zealand College of Anaesthetists said: “In Australia, the economics of blood discourages the use of alternatives because Australians donate blood and the Red Cross gives it to hospitals free … alternatives to transfusion include minimising blood loss and maximising oxygenation.”

Professor Spiess told the conference of anaesthetists — the profession responsible for half the transfusions associated with surgery — that campaigns to encourage blood donation had helped shape the notion that all transfusions were good. Women received more transfusions than men, with worse outcomes from heart surgery a particular problem.

The Australian Red Cross Blood Service, which administers the nation’s blood banks, referred The Sunday Age to Larry McNichol, head of anaesthesia at the Austin Hospital. Dr McNichol, who is also chairman of a Department of Human Services committee on transfusions, said his friends were “gobsmacked” when he told them about the problems with blood.

Fuente:http://www.brisbanetimes.com.au/news/health/are-transfusions-the-holy-grail-dont-take-it-as-read/2007/06/02/1180809381382.html

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