Una intervención que hizo el hospital de arte ElMolinette de Turín por el jefe de Cirugía Cardíaca, Mario Rinaldi.
Es el el trasplante de pulmón por primera vez sin transfusión de sangre, la primera en Italia, uno de los pocos en el mundo.
De hecho, la paciente, una testigo de Jehová, precisamente a causa de sus creencias religiosas en contra de las transfusiones, se sometió a una cirugía sin ellas.
Se trata de una mujer de sesenta años, natural de Crotone, pero risedente en Turín, que ha sido dado de alta correctamente.
El donante, sin embargo, es una chica de 29 años, murió de una ruptura de aneurisma cerebral.
La mujer sujeta al trasplante del pulmón derecho se ha visto tan afectada por la Fibrosis idiopática, una enfermedad de causas aún desconocidas, que, sin embargo, como la causa, lleva al endurecimiento de los pulmones.
Esta enfermedad lleva a asegurar que el sistema inmunológico, respiratorio arañado la superficie, ya no se reconoce como el tejido sano, destruyéndola.
La mujer afectadas por el sufrimiento de la fibrosis idiopática, de dos años de una insuficiencia respiratoria y, por tanto, afirma, con algo de perseverancia, de oxígeno.
El verano pasado, fue colocado en lista de espera para trasplante y, teniendo en cuenta que la tasa de mortalidad de la fibrosis idiopática después de 4 años es de 50-60%, los médicos temían que hubiera más de un año de vida sin trasplante.
El cirujano Mario Rinaldi actuó tratando de evitar la pérdida de sangre más pequeñas y, gracias a la habilidad y profesionalidad de los anestesiólogos que se han unido, fue posible evitar las caídas de presión de repente, antes de que la transfusión es la única manera de escapar de la muerte .
El paciente, antes del trasplante, ha confirmado su deseo de no someterse a transfusiones de sangre y los médicos han intentado, y tener éxito en todas las formas de seguir la voluntad de la señora ..
Después de la cirugía la paciente, sin embargo tuvo una anemia grave.
Acerca de un par de semanas más tarde, estaba fuera de cuidados intensivos, transfusiones, y se pudo evitar drogas inmunosupresor que llevó a terminar con la mitad de las células rojas de la sangre que normalmente se encuentran en el cuerpo humano.
El peligro era, pues, muy alto, pero los expertos han tratado con una terapia basada en la luz roja los factores de crecimiento de células sanguíneas, que estimulan la médula para producirlos.
El tratamiento fue exitoso y la paciente se encuentra en buen estado de salud.
La producción de un sustituto de sangre segura para reemplazar a las transfusiones está plagada de problemas, según un informe titulado sustitutos de la sangre: Hemoglobina-Based Oxygen Carriers, escrito por el Dr. Jerrold H. Levy de la Escuela de Medicina de la Universidad de Emory y Emory Healthcare y publicado por el American Consejo de Ciencia y Salud (ACSH).
Los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de acuerdo, diciendo que, si bien sofisticados sistemas de alta tecnología se han desarrollado para producir sangre artificial en grandes cantidades, efectos tóxicos inesperados han sido observados en los ensayos clínicos con los sustitutos, llamada hemoglobina-transportadores de oxígeno basados en (HBOC) . NIH pone de relieve que hay una necesidad de más investigación básica para abordar las cuestiones fundamentales relativas a HBOC, incluyendo las interacciones con el sistema inmune y un mayor riesgo de ataque al corazón.
A pesar de reveses en su desarrollo, los esfuerzos para producir un sustituto de sangre segura continuar porque los beneficios serían enormes. Estos incluyen, por ejemplo:
• Más vida útil
• Más fácil almacenamiento y transporte
• Rápido y flexible de estabilización de pacientes con trauma
• Menor riesgo de transmisión de enfermedades transmitidas por la sangre
• menos reacciones alérgicas
• Reducción de la necesidad de realizar pruebas de compatibilidad
• Más disponibilidad generalizada y más coherente de suministro
“Desarrollo de un sustituto de sangre segura, ha sido un objetivo de los investigadores médicos durante décadas”, afirma ACSH.
Investigación fue impulsada en gran parte por las guerras que asolaron el siglo XX y la desesperada necesidad de sangre para tratar heridas de guerra.
Una sociedad americana premia a Medrano por su contribución médica
Una organización que vela por las transfusiones concede su distinción anual al cirujano ilicitano por sus aportaciones al campo de la sangre en las intervenciones quirúrgicas
El profesor Justo Medrano DIEGO FOTÓGRAFOS
M. J. MORA Una prestigiosa sociedad americana, la Society for the Advancement of Blood Management (SABM), ha distinguido al profesor Justo Medrano con su máximo galardón de este año como reconocimiento a un profesional “que ha hecho una contribución sustancial al campo de la conservación de la sangre, ha contribuido al bien público en el ámbito de la seguridad del suministro de sangre y la reducción de las transfusiones innecesarias”, según versa en la comunicación que el presidente de este colectivo americano ha dirigido al prestigioso cirujano ilicitano, quien recibirá esta misma semana el premio en un acto que se celebrará en el hotel Marriott, en Kansas City.
Los promotores de esta distinción destacan la labor de Medrano en el campo de las transfusiones de sangre, subrayando según la SABM, el esfuerzo del cirujano ilicitano por “promover que el número de transfusiones en cada intervención quirúrgica deba ser considerada como un indicador de referencia de la calidad”.
La sociedad americana también hace hincapié en que distingue a Justo Medrano por su importante labor docente que el profesor ha desarrollado durante las últimas décanas y en su contribución a los programas de reforma educativa.
Medrano tiene previsto desplazarse a Estados Unidos para recoger en persona una distinción para cuyo acto de entrega ha preparado un extenso discurso en el que analiza la situación actual de las transfusiones sanguíneas en los actos médicos y las reservas de su utilización indiscriminada en la Cirugía convencional.
Los promotores del galardón destacan que Medrano ha dedicado su vida profesional a la educación y la actividad clínica, trabajando constantemente hacia la interacción de ambas. Sus principales líneas de investigación han estado en la fisiología digestiva y oncología, así como en la educación médica. Además, destacan que como cirujano ha trabajado principalmente “en los trasplantes y en la cirugía vascular, así como en la cirugía digestiva, además de haber actuado con especial preocupación por la calidad de la atención médica y, en consecuencia, ha dado énfasis a las indicaciones apropiadas de la transfusión de sangre como una obligación ética, abogando por la necesidad de seguir investigando acerca de los límites de la tolerancia humana en la anemia aguda”.
Asimismo, la SABM incide en que Justo Medrano es uno de los primeros cirujanos de España en apoyar la cirugía sin sangre como un derecho ético para la comunidad de los Testigos de Jehová. La sociedad americana se hace eco de que Medrano es en la actualidad el presidente de la comisión de la nueva Facultad de Medicina de la Universidad Jaume I de Castellón y miembro de la Universidad Miguel Hernández de Elche.
LA HABANA, Cuba, 19 de agosto (Lamasiel Gutiérrez, Isla Press / www.cubanet.org) – Médicos del hospital Fructuoso Rodríguez, en la capital, se negaron a inyectar eritroproyectina (medicamento de acción rápida para incrementar los glóbulos rojos) a Cilia Padrón, anciana de 89 años que no permite que le realicen transfusiones de sangre debido a su condición de Testigo de Jehová.
La hija de la señora Padrón, Ada Ávalos, calificó la negativa de los médicos como falta de ética y poco humanitaria. La anciana fue ingresada en el hospital ortopédico después de la caída que sufrió y que le provocó la fractura de la cadera.
“La geriatra me dijo en tono burlón –puntualizó la señora Ávalos- que no llorara y le pidiera a mi Dios que salve a mi madre, porque solamente la sangre sustituye la sangre. El médico se negó a enyesar a mi mama alegando que la fractura sanaría sola, sin importarle los dolores agudos que tenia”.
Cilia Padrón fue dada de alta dos días después, en los que estuvo sin tratamiento adecuado, durmiendo sobre un colchón con manchas de orine de pacientes anteriores, y por más que la familia pidió el cambio, el colchón no fue sustituido.
La portada de un número de la revista Despertad, de los testigos de Jehová, muestra los rostros de tres jóvenes que murieron porque “pusieron a Dios en primer lugar” y rechazaron aceptar transfusiones de sangre cuando era cuestión de vida o muerte.
Revista corresponde al 22 de mayo de 1994, y hoy en día se siguen dando casos de miembros de esa religión que mueren en los hospitales. En el interior de la publicación, se escribe:
“En el pasado, miles de jóvenes murieron por poner a Dios en primer lugar. En nuestros días la historia se repite, solo que ahora tiene como escenarios los hospitales y los tribunales, y como desencadenante, la cuestión de las transfusiones de sangre“.
Apenas el 26 de julio pasado, murió en España una mujer testigo de Jehová, de 61 años. Había sufrido un accidente vehicular y fue atendida en un hospital con suficiente tiempo, pero se negó a recibir una transfusión de sangre.
La publicación es editada por la sociedad Watchtower Bible and Tract, de los testigos de Jehová. Ellos tienen su postura clara: morir antes que desobedecer el mandato bíblico que les impide recibir transfusiones de sangre.
Creen que es un pecado “craso” aceptar una transfusión de sangre, porque la Bíblia lo dice (Hechos 15:29).
No obstante, la Sociedad Watchtower apoya el uso de componentes como la albúmina, EPO (Eritropoyetina) no sintética, vacunas, imunoglobulinas, tratamientos hemofílicos y fibrinógenos entre otros.
Pero también hay testigos y ex testigos de Jehová que pugnan por el derecho de las personas a recibir cualquier tipo de tratamiento médico, incluyendo la donación de sangre.
La Comisión Europea de Derechos Humanos se pronunció a favor de detener “el control o sanción por aceptar una transfusión de sangre“, sin embargo, Watchtower es irreductible en su postura.
Como contraparte surgió la Asociación de Testigos de Jehová para la Reforma en el Asunto de la Sangre.
En dos de sus artículos publicados, el doctor Todd K. Rosengart, jefe de cirugía cardiotorácica del hospital Evanson Northwestern, en Illinois, Estados Unidos, afirma que es posible realizar operaciones de by pass sin transfusión.
Realizó un estudio con 50 pacientes testigo de Jehová y 100 “de la población general” y dedujo que los religiosos pasaban menos tiempo en los hospitales y su atención era más baranta.
El profesor Neil Blumberg, director de Transfusión y el Banco de Sangre de la Universidad de Rochester, Nueva York, Estados Unidos, dice que todos los médicos deberían interesarse por las estrategias de ahorro de sangre porque hay pruebas de que con ello se puede bajar los índices de mortalidad y se ahorra dinero.
“Entre menos sangre se transfunde en un programa quirúrgico, mayor es su calidad. La transfusión más segura es la que no se administra, es un método que da mejores perspectivas al paciente, hasta en el hospital más pequeño, incluso hay médicos que utilizan las alternativas no sólo en testigos de jehová”, afirmó el galeno.
Actualmente hay 100 mil médicos en 50 países comprometidos a realizar operaciones “sin sangre”. En 1950, Denton Cooley realizó la primer operación a corazón abierto sin sangre a un testigo de Jehová, obediente del mandato bíblico, “absténganse de sangre”.
“Lo que aprendimos con los testigos de Jehová en las cirugías sin sangre“, dice Richard k. Spence, director de educación quirúrjica del hospital de Birmingham, Alabama, benefició al resto de los pacientes, usando de manera planificada otras alternativas para evitar la transfusión. Se han operado a recién nacidos y a personas de 90 años”.
Una paciente testigo de Jehová recibió un doble transplante en la Fundación Favaloro. Para ello hubo que extremar medidas relacionadas con la conservación de sangre ante la necesidad de una transfusión. Como se sabe, los fieles a esta religión no aceptan sangre de otra persona.
La medicina a veces debe someterse a situaciones externas a lo que ya de por sí es un problema, como una cirugía de alto riesgo. Es el caso de una paciente testigo de Jehová que, como es norma en esa religión, no acepta recibir transfusiones de sangre. Por eso, ante la necesidad de recibir un transplante de páncreas y de riñón, la mujer fue sometida a una serie de situaciones por las cuales se garantizó que, de ser transfundida, recibiría sangre propia. El cirujano Pablo Raffaele, de la Fundación Favaloro, explicó el procedimiento.
N&P:- ¿Es la primera vez que se utiliza esta técnica en la Argentina? P.R.:-En realidad no es una técnica novedosa, si no que se extremaron medidas que ya se conocen en la medicina para ahorrar la necesidad de transfusiones. En el caso de realizar lo que se llaman las autotransfusiones, por un lado hay una preparación preoperatoria que significa llevar a los pacientes a tener una cantidad de glóbulos rojos bien alta, por el caso de que durante la cirugía haya una pérdida y que esa pérdida no represente para el paciente una necesidad de transfusión. Eso se logra con un tratamiento con un producto que se llama eritropoyetina, que es lo que habitualmente producen nuestros riñones para fabricar glóbulos rojos, y que en los casos de insuficiencia renal está disminuido. Lo que se hace es darle altas dosis de eritropoyetina al paciente antes de la cirugía, para que sus glóbulos rojos estén bien altos.
N&P:- Siendo la paciente Testigo de Jehová, ¿tomaron otros recaudos? P.R.:-Por otro lado lo que se hace también es, antes de la cirugía, sacarle al paciente su propia sangre y guardarla, seguir produciendo glóbulos rojos antes de la cirugía para que en el caso de que haya que transfundir, se transfunda sangre del propio paciente. Entonces, esta situación de no recibir sangre de otra persona se puede cumplir y también se realiza la transfusión. Después, durante el acto operatorio, la técnica muy minuciosa de los cirujanos es ligar absolutamente todos los vasos, estar muy atentos a lo que se llama la hemostasia intraoperatoria, es decir no dejar ningún vasito que sangre, extremar los cuidados. Y el otro punto que se realiza dentro del acto operatorio y que se realiza en cualquier otra cirugía que uno lo quiera hacer es lo que se llama la recuperación del sangrado intraoperatorio.
N&P:- ¿De qué se trata? P.R.:- Durante la operación, uno de los ayudantes del cirujano tiene un aspirador que va aspirando el eventual sangrado que se va produciendo para que el campo operatorio esté siempre visible para el cirujano. Esa sangre habitualmente se descarta, pero hay un sistema que hace que el aspirador la lleve a un equipo que la prepara para reinfundirla en el caso de necesidad. Así que lo que hicimos, en el caso de esta paciente, fue extremar las medidas preoperatorias, llevar un hematocrito alto, tomarle sangre antes de la cirugía para tener en el caso de que fueran necesarias autotransfusiones. La paciente se está yendo con una función normal y sin insulina, así que eso es bueno.
Operación
N&P:- Cuándo se trata de intervenir dos órganos, ¿se realizan las dos operaciones al mismo tiempo? P.R.:-Es consecutivo el acto operatorio. Habitualmente se hace uno de los órganos primero, y después el otro. En general se hace primero el páncreas, porque es el que tolera menos la isquemia, es decir el tiempo en que el órgano está desconectado del sistema circulatorio del donante y todavía no se conectó al sistema circulatorio del receptor. Entonces, ese período de tiempo en donde el órgano sufre, que es un período sin circulación -y por eso se llama isquemia fría, porque el órgano está en el hielo-, tiene que ser lo más corto posible. Porque mientras más dure esa isquemia, más sufren los órganos y después la recuperación postoperatoria es más complicada.
N&P:- ¿Y en este caso qué se hizo primero? P.R.:- Como dije, habitualmente se hace primero el páncreas, y una vez terminada la cirugía del injerto del páncreas, el equipo renal empieza su trabajo. Hay algunas situaciones que se empiezan primero porque se hace lo que se llama cirugía de banco, es decir la cirugía de preparación del órgano que hace que empiece uno antes que el otro. En este caso fue primero el páncreas e inmediatamente después el riñón, ambos del mismo donante. Así que fue una sola cirugía con dos etapas.
N&P:- ¿Cuántas horas dura una tarea de este tipo? P.R.:-Una cirugía de transplante renal son dos horas y la cirugía de transplante pancreático son entre cuatro y seis horas. Depende mucho de las características del receptor. Hay receptores que tienen abdómenes de fácil acceso y por lo tanto son fáciles y los cirujanos pueden trabajar rápidamente, y otros que requieren más laboriosidad, pero la media pueden ser alrededor de seis horas puras. A veces hay mucho más tiempo en quirófano porque hay que hacer pequeñas correcciones quirúrgicas a los órganos que uno va a implantar, por lo que estamos en el quirófano como diez horas.
N&P:- ¿Se han presentado novedades en la operación a pacientes que tienen diabetes? P.R.:- Sí, en pacientes que su diabetes ha sido una diabetes de muchos años de duración, que requería insulina, pero no era la clásica diabetes juvenil tipo 1, que es la que siempre es pasible de este tipo de transplantes. Y a pesar de los problemas de este grupo, que no son adultos pero tienen muchos años de diabetes y muchos años de insulina, que antes no se les ponía un páncreas. Y ahora, en algunos casos muy especiales, se les puede poner y resolver la diabetes
Realizaron un doble trasplante sin transfusiones de sangre
La paciente, Testigo de Jehová, recibió riñón y páncreas. Un desafío inédito en el país, ya que este tipo de cirugías suelen requerir varios litros
Médicos de la Fundación Favaloro lograron realizar un inédito doble trasplante sin transfusiones de sangre.
La paciente es una mujer surcoreana de 49 años que reside desde hace tiempo en el país y aquí incluso tuvo a sus dos hijos. Dado que es Testigo de Jehová, se negaba a transfusiones.
Pero gracias a una nueva técnica, la mujer fue objeto anteayer del primer trasplante renopancreático realizado en el país sin utilizar ningún tipo de transfusión sanguínea.
Los doctores Martín Fauda y Pablo Raffaele, de la Fundación Favaloro, fueron los responsables de la hazaña.
“Se trata de una paciente diabética tipo I que estaba desde hace varios años en diálisis porque había perdido su riñón”, explicó Fauda, codirector de la Unidad de Trasplante Renopancreático de la Fundación, al diario La Nación.
Tras ser alertados sobre la existencia de un riñón y un páncreas cedidos por un donante cordobés, los especialistas programaron la cirugía, que duró alrededor de ocho horas. Pero, en respuesta al pedido de la mujer, que por fe se niega a las transfusiones, desarrollaron una nueva técnica.
Según explica el especialista, para cumplir con el compromiso acordado, decidieron tener a mano un “recuperador”, una bomba que aspira la sangre y, si es necesario, la devuelve al sistema sanguíneo del paciente. “Permite hacer una autotransfusión”, aclaró.
Denuncian la negativa del Clínico al traslado para operarse sin transfusión
El Defensor del Paciente remite a la Fiscalía el caso de un hombre testigo de Jehová, ahora fallecido, al que se negó la derivación, y otro usuario está en igual situación
Dos usuarios de la sanidad pública han recurrido a la Asociación El Defensor del Paciente para denunciar la negativa del Hospital Virgen de la Concha a trasladarles a otro centro en el que puedan hacerles una intervención quirúrgica sin transfusión de sangre.
El caso de uno de los pacientes, que ya falleció -aunque la causa no fue por falta de intervención quirúrgica, aclara su hija-, ha sido remitido a la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León por el Defensor del Paciente para que se investigue si la actuación puede ser constitutiva de delito y se depuren responsabilidades.
El paciente, Isidro Indalecio García Prieto, que residía en Toro, ingresó en el hospital el pasado 21 de febrero y tras hacerle una nefrostomía, para la que no precisó transfusión, y un escáner le comunicaron que era necesario operarle, puesto que se había detectado un pequeño tumor en el riñón. Tanto el afectado, que era testigo de Jehová, como la familia habían comunicado ya que rechazaban la transfusión de sangre. El urólogo les informó de que desconocía otros procedimientos alternativos y de que tampoco tenía práctica en el uso del dispositivo Cell Saver, que permite recuperar la sangre del propio paciente, procesarla y transfundírsela de nuevo. Por ello le plantearon el traslado a otro hospital, «y el doctor nos dijo que le parecía bien pero que no sabía dónde».
Ahí empezó el calvario de la familia para buscar un hospital dónde hicieran la intervención, pero sobre todo para luchar contra la burocracia y el protocolo administrativo.
De hecho, la familia logró encontrar una uróloga dispuesta a hacer la intervención en la clínica madrileña Jiménez Díaz, pero en atención al usuario del hospital le negaron el traslado. También se les rechazó el traslado a Valladolid, pese a que había una especialista dispuesta a operarle, en contra de la respuesta de Sacyl que afirmó que este tipo de intervenciones no se hacían en la comunidad. Para entonces era ya finales de marzo, y a primeros de abril les comunican de Madrid que la operación no era viable. El paciente pidió el alta el día 7 e Isidro Indalecio Indalecio falleció ese mismo día poco después de llegar a su casa.
«No se entiende esta forma de actuar, quitando a una persona la posibilidad de vivir», critica Carmen Flores, presidenta de la asociación El Defensor del Paciente, que ha comunicado el caso al consejero y a la ministra de Sanidad. Tanto ella como la hija del afectado subrayan que «la Constitución lo dice muy claro: no se puede discriminar a nadie por razón de religión, de sexo o de ideología».
A una situación similar se enfrenta ahora Sebastián Valor, que también reside en Toro y al que le han dicho que se tiene que operar de la cadera porque tiene un gran desgaste de huesos. Tal como explica su esposa, Concepción Rafael, aceptan el sistema de autotransfusión que sí se aplica en Traumatología, «pero le hacen firmar el consentimiento de que si hay problemas le harán una transfusión de un donante, y mi marido se niega». Puntualiza que su esposo no es testigo de Jehová, aunque se está preparando para ello. No obstante, considera que tiene derecho a que se le conceda el traslado a un hospital donde le puedan intervenir sin transfusión.
El gerente del complejo asistencial ha explicado que en ambos casos se ha seguido el protocolo establecido para estos casos. Rafael López indica que si se ha recurrido a la Fiscalía, serán los tribunales los que decidan.
Un sustituto de la sangre ha sido el objetivo de científicos, médicos y desarrolladores farmacéuticos desde que William Harvey descubrió la circulación sanguínea en 1616. Se han buscado sustitutos de la sangre para reemplazar el “mal humor”, tratar anemias agudas y crónicas y para el rápido reemplazo de la pérdida de sangre después de un traumatismo.
Durante las última décadas, el aumento en la preocupación sobre los riesgos de transmisión de enfermedades como el SIDA y la hepatitis ha dado lugar al resurgimiento de la investigación en el campo del desarrollo de sustitutos de la sangre.
La sangre es casi una solución perfecta en el organismo de la persona en quien se forma. Si se trasfunde a otros individuos, la sangre de donador está limitada en su eficacia de mejorar el consumo de oxígeno y el pronóstico en pacientes severamente enfermos, y está asociada con desventajas y efectos colaterales, como lo son un suministro limitado, tiempos cortos de almacenamiento (35 – 42 días) y costos altos, transmisión de enfermedades infecciosas e inmunosupresión.
Esto último da por resultado una gran incidencia de infecciones postoperatorias y recurrencia de tumores; así también se puede producir después de un traumatismo daño pulmonar agudo y falla multiorgánica, en ambos casos como consecuencia de la transfusión de sangre.
Déficit en los suministros de sangre a civiles
En la actualidad la frecuencia de donaciones de sangre está disminuyendo. El Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos (EUA) recientemente reportó que en el año 2000, por primera vez, las necesidades de sangre en los EUA sobrepasaron las existencias. Cerca del 6% de los hospitales en EUA han reportado ya que se han cancelado o pospuesto procedimientos quirúrgicos por déficit de sangre. Las numerosas medidas para la reducción del riesgo de la tansfusión de sangre ocasiona invariablemente el aumento de los costos y no elimina del todo la transmisión viral. Según estimaciones hechas en los EUA, los costos de la sangre caen en el rango de los $150 a $250 dólares por unidad. El precio para un paciente con seguro es por lo general el doble, es decir, entre $300 y $400 dólares.
Transmisión de infecciones
Los riesgos de transmisión de enfermedades en la mayoría de las naciones desarrolladas se han minimizado de manera importante. Por ejemplo, en los EUA el riesgo de adquirir una enfermedad contagiosa por una transfusión con sangre alógena es de 1:60,000 para la hepatitis B y de 1:500,000 para el HIV, con frecuencias de transmisión para otros virus como la hepatitis C y el virus de leucemia de células T humana entre esos valores.
La sangre alógena evidentemente contiene virus de una importancia desconocida a la fecha, tal es el caso de los llamados virus de la hepatitis G y el virus TT, así como también agentes biológicos todavía no identificados. Algunos de estos podrían producir efectos inmunosupresivos. La transfusión de sangre de donador puede reactivar una variedad de agentes infecciosos latentes en el receptor. Los resultados de estudios clínicos indican que pacientes con SIDA muy transfundidos presentan un incremento en el número de infecciones y un rápido progreso de la enfermedad.
Otros riesgos de la transfusión de la sangre
Los riesgos asociados con la transfusión de sangre de donación están bien documentados. Un error clínico, en el cual el paciente recibe una unidad de sangre equivocada, ocurre rara vez, pero sí sucede los resultados son devastadores. La contaminación de glóbulos rojos y la generación de sustancias proinflamatorias especialmente durante el almacenamiento prolongado es una preocupación constante, ya que se tiene un mayor riesgo de infección post operatoria o de falla multiorgánica. Se ha reconocido que la transfusión de sangre deprime el sistema inmune. La inmunosupresión puede ser más dañina en pacientes ya debilitados, susceptibles de adquirir infecciones.
Recientemente ha sido considerado plausible la relación controversial entre la transfusión de sangre alógena y el subsecuente desarrollo del linfoma de no-Hodgkin.
Abstenerse de sangre es el mandato bíblico al cual hacen referencia los Testigos de Jehová para negarse a recibir transfusiones en tratamientos médicos o intervenciones quirúrjicas.
Abelino Retamales es uno de los religiosos que conoce el tema. Hace diez años que se dedica a estudiar las distintas técnicas de las cirugías sin sangre.
“Tiene que ver con las fórmulas de abordar al paciente con técnicas, con fármacos, con estrategia para que se evite la transfusión de sangre en los pacientes Testigos de Jehová”, dijo Retamales.
Para Gonzalo Cardemil, cirujano del Hospital Clínico de la Universidad de Chile, el conocimiento de los Testigos de Jehová en este ámbito ha sido vital. “Todo lo que se ha aprendido es gracias a los Testigos de Jehová y a raíz de eso se han derivado ciertos mitos que nos ha llevado a comprender cómo actuar con los pacientes”.
El programa de medicina y cirugía sin transfusión de sangre comenzó a funcionar hace seis años, desde esa fecha hasta hoy se han operado a 500 personas. De ellas un 99% resultaron exitosas según la información que manejan los testigos de jehová involucrados en el programa. Estas operaciones fueron realizadas en el Hospital de la universidad de Chile.
El doctor experto en cirugías sin sangre, explica que las técnicas son principalmente; preparar al enfermo en cuanto a su volúmen sanguíneo, usando eritropoyetina, que ayuda a la producción de glóbulos rojos.
Otra de las técnicas es que en la operación se puede rescatar la sangre que se pierde del paciente y reponerla, evitando así una anemia. Sin embargo los problemas surgen en las cirugías de urgencia.
“Lo que más importa es la rapidez en las decisiones porque todas estas técnicas que estamos conversando son en una situación ideal, pero en la contingencia el paciente ha perdido una cantidad de sangre que es variable y no podemos esperar a que eso pase” , aseguró el doctor Cardemil.
En estado de inconciencia los pacientes Testigos de Jehová no pueden avisar que no están dispuestos a recibir sangre ajena.
No sólo los Testigos de Jehová no aceptan transfusiones, sino también personal médico, y no por un tema espiritual.
Técnicas que se están tratando de masificar en el país a través de enseñanzas a nuevas generaciones de médicos, donde además reciben charlas de los mismos Testigos de Jehová.
Científicos británicos comenzarán un estudio para investigar si es posible producir sangre sintética con células madre embrionarias.
La sangre sería creada a partir de células madre embrionarias.
Este tejido, dicen los científicos, sería libre de infecciones y se podría producir en cantidades ilimitadas para transfusiones de emergencia.
El proyecto de tres años será llevado a cabo por el Servicio Nacional Escocés de Transfusión de Sangre.
Durante la investigación los científicos analizarán embriones humanos -sobrantes de tratamientos de fecundación in vitro- para seleccionar a aquéllos que podrían destinarse al desarrollo de sangre del tipo de donante universal, la O-negativa.
Este grupo de sangre puede ser transferida a cualquier persona que no tenga problemas de rechazo de tejido.
Y es la única opción segura cuando no se conoce el tipo de sangre del paciente o no está disponible de inmediato.
Multimillonario
El abastecimiento de este preciado grupo de sangre es muy limitado porque sólo 7% de la población lo tiene.
El proyecto recibirá unos US$4 millones de la fundación Wellcome Trust, y otros fondos de los servicios de transfusión de sangre de Escocia, Inglaterra y Gales.
Creemos que, en principio, lograremos obtener con este método un abastecimiento ilimitado de sangre
Prof. Marc Turner
Y al parecer el gobierno de Irlanda también estará involucrado en el proyecto.
La investigación será dirigida por el profesor Mart Turner de la Universidad de Edimburgo, quien dirige el Servicio Nacional Escocés de Transfusión de Sangre.
Y se espera que el estudio comience en las próximas semanas una vez que se obtenga la aprobación final de las autoridades de investigación científica.
La investigación intenta convertir a las células madre embrionarias en glóbulos rojos capaces de transportar oxígeno y destinarlos a transfusiones de emergencia.
Este tipo de sangre sintética, dicen los investigadores, además de estar disponible de inmediato, tendría el beneficio de no tener infecciones de virus como el VIH, hepatitis o la forma humana de la enfermedad de las “vacas locas”.
Desafío
Estudios previos han demostrado que sí es posible tomar una célula madre de un embrión humano y convertirla en células maduras en el laboratorio.
El objetivo es crear sangre sintética tipo O-negativa para transfusiones de emergencia.
Y varios equipos científicos alrededor del mundo están trabajando ya en el desarrollo de sangre sintética a partir de células embrionarias.
El año pasado, una empresa estadounidense, Advanced Cell Technology, logró producir miles de millones de glóbulos rojos de células sanguíneas embrionarias.
Pero el estudio no había podido avanzar debido al veto impuesto por George Bush en la investigación de células madre.
El desafío ahora, afirman los investigadores, es poder aumentar la producción de sangre “sintética” y llevar el estudio del laboratorio a la clínica.
Y esto, como señala el profesor Turner, podría tomar algunos años.
“Dentro de los próximos años deberíamos tener los primeros resultados” dice el investigador.
“Pero un tratamiento disponible quizás tardará entre 5 y 10 años”.
“Creemos que, en principio, lograremos obtener con este método un abastecimiento ilimitado de sangre” expresa el científico.
La investigación, sin embargo, no está libre de controversia.
Varios grupos rechazan el uso de embriones para obtener células madre porque, dicen, no es ético destruir embriones en nombre de la ciencia.
John has multiple myeloma which is cancer of the plasma cells. He needed blood transfusions and a stem cell transplant to survive, but it goes against his religious beliefs.
The couple turned to Dr. Michael Lill, a self-described atheist who helped develop the bloodless transplant.
Before the transplant, the patient takes hormones to stimulate red blood cell growth. The goal is to get the red cell count high enough so blood isnt needed during the transplant.
Dr. Lill promises not to give the patients blood, even in an emergency. The procedure has worked for 25 people, but one patient died during the treatment.
Dr. Lill hopes the procedure prompts doctors to find new ways to conserve blood for all patients.
I think its probably beneficial for people to lose as little blood as possible during their hospital stay, said Dr. Lill.
O Hospital Panamericano, em São Paulo, é um dos únicos na cidade a dispor de atendimento médico dentro dos princípios filosóficos e éticos ditados por membros da seita Testemunha de Jeová. O hospital montou uma equipe de profissionais especialmente preparada para esse atendimento, além de manter os recursos para procedimentos sem o uso de sangue, um dos dogmas desses fiéis. No Brasil existem aproximadamente 600 mil Testemunhas de Jeová, sendo que 150 mil vivem em São Paulo, segundo a Associação de Tes-temunhas de Jeová. Uma das características dos adeptos dessa religião é a não aceitação de transfusão de sangue em decorrência de tratamentos médicos. Seguindo à risca esse princípio, eles buscam alternativas ao uso de sangue, hoje já desenvolvidas pela medicina, porém, ainda, pouco utilizadas por médicos e centros hospitalares.
“Sabemos que cada paciente tem suas crenças e valores e isso precisa ser respeitado. Hoje, os avanços da medicina e a conscientização de nossos médicos nos possibilitam garantir um atendimento adequado ao paciente, sem ferir os princípios religiosos de cada um”, comenta Miriam Leme, responsável pela área admi-nistrativa do hospital.
Para tanto, o Panamericano implantou novas rotinas. Assim que se internam, os pacientes recebem uma pulseira verde (os demais ganham braceletes brancos), uma ficha clínica e a carteira com carimbo verme-lho, avisando sobre a restrição à transfusão. Entre os recursos destinados às Testemunhas de Jeová encontram-se desde técnicas para expandir o volume de líquidos no organismo e estimular o crescimento e o desenvolvimento das células sanguíneas (uso de soro, ácido fólico e substâncias como a eritropoetina, entre outros) até cirurgias menos invasivas, como a laparoscopia. Outra alternativa é o reaproveitamento do sangue do paciente, durante a cirurgia, por meio de um aparelho Cell-Saver, responsável pela filtragem do sangue.
Localizado na zona oeste da cidade de São Paulo, o Hospital Panamericano possui um centro de terapia intensiva geral e outro com unidade coronariana. Tem 120 leitos e realiza por mês cerca de seis mil atendimentos e 900 internações.
Los apóstoles de Jesús sirvieron de restricción contra la apostasía, pero después de su muerte surgieron muchas sectas cristianas falsas. Actualmente hay cientos de religiones que dicen ser cristianas, pero que no se ponen de acuerdo entre sí. La Biblia predijo el surgimiento del clero de la cristiandad y lo llamó “el hombre del desafuero” y “el hijo de la d […]