De puerta en puerta

De puerta en puerta

Descripcion

15.02.2009 | Tocan el timbre buscando trasmitir sus creencias, son bien y mal recibidos. Fuera de cualquier discusión teológica / religiosa, están y no se puede negar su existencia. El interrogante es cómo viven el ser señalados como “los hinchap… de los testigos de Jehová”.

Fabricio Santacruz tiene 22 años. Usa bermudas, remeras con imágenes de dibujos japoneses, bandas de rock nacional o superhéroes. Peina con abundante gel sus pelos parados, usa cinturones con tachas y a la hora de hacer chistes, no tiene empacho en reírse de todo y de todos, hasta de sí mismo. Aunque contradiga los estereotipos, es testigo de Jehová. Y se prestó a comentarnos cómo vive su religión y el qué dirán.
Con una breve descripción, se entiende que Fabricio sorprende cuando comenta su credo. Series, películas y la cotidianeidad, colocan a los testigos en un perfil de camisa y corbata, muy conservador. “La gente te marca de una forma” afirma Fabricio. Al no ir a bailar o por no festejar cumpleaños, Navidad y/o Año Nuevo sabe que los catalogan como aburridos o raros. Lo que él remarca es que cada persona tiene su forma de divertirse. Organizan fiestas entre ellos, salen a pasear, a comer, la cuestión es que por su forma de vivir la religión, tratan de no envolverse en situaciones que “te pueden hacer caer en cosas que uno no quiere”. Santacruz da el ejemplo de ir a un boliche donde hay chicas con ropa provocativa, bebida en exceso, drogas (es decir, casi cualquier disco) y comenta que desde su lugar, su sensación es que siente que “la Biblia me está marcando que no son correctas”. ¿Su postura? Evitar situaciones en las que, por un lado, se pueden sentir mal y, por el otro, hacer algo indebido.
Fabricio se sincera y expresa que no son “bichos raros”, ven películas, salen, leen, navegan en Internet. ¿Y cómo es una fiesta? Las organizan ellos, si es posible con la supervisión de algún adulto. No las prohíben, lo que intentan es evitar situaciones que sean causa de tropiezo, en las que se terminan haciendo daño.

En lo personal

De los prejuicios y los estereotipos, casi nadie está exento. ¿Qué pasa por la mente de un joven testigo de Jehová como Fabricio cuando ve chistes en programas como el de Capusotto o Los Simpsons? “En lo personal, no lo tomo como una agresión” reconoce, aunque también admite que hay quien puede “sentirse ofendido”. En términos religiosos, reflexiona: “la Biblia dijo que vendrían burlones con su burla”, aunque él no se hace mayor problema. Y recuerda chistes como el de que dos testigos tiran sus publicaciones y deciden vivir la vida en Los Simpsons o hablan de ‘los pesados de los testigos de Jehová’ en los Coneheads (con Dan Aykroyd).
Santacruz sostiene que, simplemente, a la hora de hacer comedia le dan a todo el mundo, por lo que era cuestión de tiempo que les tocara a ellos. “Igual, estamos menos asediados que otras religiones a las que ‘les dan con todo’”. Él nunca se sintió ofendido, aunque reconoce que su personalidad también influye: “Me resbala lo que piensan los demás”.
El interrogante es, entonces, qué ocurre con quienes no les resbala. Santacruz comenta que a muchos no les molesta pero, eso sí, no lo consideran chistoso o gracioso. En lo particular, analiza que con algo hay que divertirse en la vida. “Si se ríen de todo el mundo, ¿por qué no la vamos a ligar también?” concluye
Hablan de la Biblia, pero no leen la misma que los católicos o los evangélicos, incluso la imprimen ellos mismos. Hay miles de páginas que hablan de ellos, pero reconocen sólo una.
Como decía Bernardo Neustadt, ‘lo dejamos ahí’. Y lo retomamos la semana que viene.

http://www.noticiasyprotagonistas.com/noticias/20222-de-puerta-en-puerta/

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