De set a salón para adorar a Dios


De set a salón para adorar a Dios
Un viejo galpón en San Martín fue rescatado del abandono por los testigos de Jehová. Hace doce años sirvió para rodar parte de una película con Brad Pitt y hoy será inaugurado para sus asambleas.
Fabián Sevilla
fsevilla@diariouno.net.ar
Un galpón que fue utilizado hace doce años como estudio para el rodaje de Siete años en el Tíbet fue transformado en un gigantesco salón de asambleas para los testigos de Jehová de toda la provincia. El sitio, que fue rescatado paulatinamente desde el 2000 y que actualmente luce como nuevo, se encuentra en El Alto (San Martín) y será “dedicado” hoy desde las 9.30.Los testigos de Jehová son una organización religiosa internacional que promueve y practica un tipo de cristianismo entendido por sus adherentes como una restauración del cristianismo original. Basan sus creencias en la Biblia, usando para ello preferentemente la Traducción del nuevo mundo de las Santas Escrituras (edición publicada por la propia organización), aunque también aceptan y citan otras traducciones bíblicas.
En Mendoza hay unas 130 congregaciones de testigos de Jehová, lo que significa 13 mil miembros. Pero la comunidad es mayor, porque también asisten simpatizantes, es decir, personas que estudian la Biblia y se suman a ellos.
Todo testigo sale a predicar a las calles, por lo que no hacen misas. En cambio, se reúnen tres veces por semana a estudiar esos textos en los llamados Salones del Reino, de los cuales en la provincia hay 50 que convocan a las diferentes congregaciones, organizadas en circuitos.
Tres veces al año esos circuitos, conformados por unas 20 congregaciones, realizan multitudinarias asambleas que demandan grandes espacios. Actualmente en el país hay siete salones, a los que se suma el que se “dedicará” hoy y que se levanta a 150 metros de la ruta 50, en San Martín.
Inicialmente fue un secadero de frutas que quedó abandonado, y luego, por unos meses, volvió a la vida cuando se convirtió en set para la filmación de la película Siete años en el Tíbet. Fue en 1996, y la movida causó un gran revuelo, porque trajo a Mendoza a Brad Pitt y a quien era por entonces su mujer, Gwyneth Paltrow, al director Jean Jacques Annaud y a un verdadero batallón de técnicos de Hollywood , que eligieron Uspallata para rodar los exteriores.
Adquirido en el 2000 por la asociación, desde entonces fue trasformado totalmente para convertirlo en un espacio rodeado de jardines, con un salón auditorio que cubre 4.000m2 y cuenta con 2.450 butacas, además de otras instalaciones necesarias para su funcionamiento.
80 mil personas al año
“La celebración de la dedicación, a la que están invitados testigos de Jehová de toda Mendoza, confirma el exclusivo uso que se le dará al lugar: educar a la comunidad en los valores cristianos”, detalló sobre la actividad de hoy Juan Carlos Zárate, representante de prensa en Mendoza de la Asociación de los Testigos de Jehová.
Según Zárate, se estima que en un año el espacio congregará a más de 80.000 personas, sumando las 25 asambleas anuales y los diversos eventos que la comunidad organiza. “La asistencia a las asambleas no está restringida exclusivamente a los testigos de Jehová, sino que se invita oportunamente al público”, comentó.
Añadió que, a diferencia de otras religiones oficiales, para ingresar a esos encuentros “nadie tiene que pagar entrada, cuotas o diezmos. Así como fue remodelado, con mano de obra y donaciones voluntarias, será mantenido”.

La ceremonia de la dedicación
Mientras que las nuevas iglesias, parroquias y capillas católicas deben ser consagradas para cumplir con su función, los salones de asambleas de los testigos de Jehová, en cambio, son “dedicados”, rito que tiene su antecedente en el rey Salomón, quien –según lo indica el Segundo libro de las Crónicas– cuando terminó de construir el templo de Israel lo dedicó a Dios.El mismo consiste en una oración de dedicación a Jehová, que en el caso del templo de San Martín estará a cargo de Tomás Cardos y Raúl Vázquez, directivos de la sede argentina de la Asociación de los Testigos de Jehová.
Juan Carlos Zárate, encargado de prensa de la asociación en Mendoza, explicó que “en el momento de la dedicación se ofrece el salón a Dios para su uso exclusivo, o sea su adoración. Lo único que se hace ahí son actividades relacionadas con la enseñanza de la Biblia, lo cual es el contenido de las asambleas”.
En esos encuentros se hacen conferencias, simposios, escenificaciones de la predicación. En el más importante de ellos se suma una dramatización sobre episodios de la Biblia. “Cada circuito en los que están agrupadas las congregaciones realiza tres asambleas al año, a las que además invitan a miembros de los demás circuitos, por lo cual va mucha gente. Ahora contamos con un espacio totalmente acondicionado para ello, aunque desde el 2000 ya lo usábamos mientras lo íbamos arreglando”, confesó.


Rescatado. Lo que era un galpón abandonado, desde el 2000 comenzó a ser refuncionalizado por los testigos de Jehová.

Espacio. El salón de asambleas de San Martín tiene 2.450 butacas.

Ayer. Así era el galpón cuando funcionaba como secadero de fruta, en los ’90.

2 pensamientos en “De set a salón para adorar a Dios”

  1. PAR DIOS NADA ES IMPOSIBLE. LO QUE HACEMOS SUS SIERVOS ES QUE DEBEMOS HACER REALZAR SU GRAN NOMBRE EN TODA LA TIERRA

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