El catolicismo retrocede en Barcelona

El catolicismo retrocede en Barcelona

Los centros de otras confesiones cristianas superan a los de la Iglesia romana

El catolicismo está perdiendo peso en Barcelona en contraste con el auge de otras confesiones cristianas. La Oficina de Asuntos Religiosos (OAR) municipal presentó ayer un informe sobre su gestión en el que incluyó el número de centros de culto de la ciudad, que se sitúa en 339. Según el recuento, en Barcelona hay 141 parroquias católicas frente a las 152 de otras confesiones cristianas. El aumento se achaca a la proliferación de iglesias evangélicas por la inmigración sudamericana.

La diversificación del cristianismo se observó en 2006 cuando se contabilizaron 102 centros de culto, entre evangelistas, ortodoxos, adventistas, testigos de Jehová y la Iglesia de Jesucristo de los Últimos Días frente a los centros católicos estabilizados en unos 140. Sólo los templos evangélicos han pasado en dos años de 74 a 119. Cristina Monteys, responsable de la oficina, afirmó que la evangélica es una “comunidad muy activa” que se está expandiendo con numerosos locales.

La Iglesia católica está acusando desde hace tiempo una pérdida de fieles, que se constata en la poca afluencia a las misas y en el número cada vez menor de sacramentos que se practican en Cataluña. Las bodas civiles han superado desde hace tiempo a las católicas (18.000 frente a 12.000 en 2006) y las comuniones pasaron de 30.000 en 2001 a 26.000 en 2005. El número de seminaristas no deja de descender y hay sacerdotes que se ven obligados a celebrar misas en varios municipios un mismo día. El Arzobispado de Barcelona salvó el ejercicio económico gracias a una herencia y a un legado, al tiempo que criticaba que sólo uno de cada cuatro contribuyentes catalanes marcan la casilla de la Iglesia cuando hacen la declaración de la Renta.

El informe del Consistorio fue presentado ayer por Joaquim Mestre, concejal de Derechos Civiles, que destacó que el Ayuntamiento ha sido pionero en poner marcha una oficina de este tipo. Durante 2008, la oficina realizó 330 actuaciones, de las que un tercio (113) fueron contactos con comunidades religiosas. Algunas de esas gestiones estuvieron destinadas a desactivar posibles conflictos como el que, por ejemplo, suscitó un templo evangelista próximo a la plaza de les Glòries, que originaba molestias por culpa del ruido. O las quejas contra un oratorio islámico por invadir parte de la acera pública.

Barcelona no es Madrid ni Londres y sigue sin tener una gran mezquita. Y eso que Cataluña es la comunidad autónoma con mayor número de fieles musulmanes, unos 380.000, según un estudio de la Unión de Comunidades islámicas de España (UCIDE). Hace años, se consideró la posibilidad de instalar un templo musulmán, financiado por capital saudí, cerca del Camp Nou. Pero ese proyecto nunca se concretó y no ha habido ninguna solicitud formal para abrir una mezquita. Los oratorios actuales, que se llenan a rebosar los viernes, día de oración, están localizados en Ciutat Vella (nueve), en Sant Martí (tres) y en Sants-Montjuïc y Sant Andreu (dos en cada distrito).

La oficina está intentando que los estudiantes de secundaria visiten centros de culto. La iniciativa, piloto en Ciutat Vella, ha funcionado entre las escuelas privadas pero no entre las públicas. “Creemos que [los colegios] lo asocian a los profesores de religión cuando nosotros lo queremos enfocar como una ciencia social”, dijo ayer Monteys.

http://www.elpais.com/articulo/cataluna/catolicismo/retrocede/Barcelona/elpepuespcat/20090428elpcat_12/Tes

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