Entre la tradición religiosa y la modernidad

Entre la tradición religiosa y la modernidad

Ayer, Día de Corpus Christi, tiendas, supermercados, restaurantes, estaciones de gasolina, salones de belleza y otros negocios laboraron en el horario habitual. Algunos esgrimieron razones como que esa festividad es una celebración católica en la que no creen
Por Petra Saviñon / El Caribe

Feligreses. Los templos religiosos estuvieron ayer colmados de fieles creyentes católicos. (Juan Santiago)

Comercio. Muchos negocios abrieron sus puertas y hallaron quienes compraran.

Refrescarse. El asueto fue aprovechado por otros para visitar las playas y combatir el sofocante calor que ayer se sintió en gran parte del país, especialmente en el Distrito Nacional y la provincia Santo Domingo.

El hecho de que el Día de Cor- pus Christi no se guarde con el mismo rigor y que muchos comercios abran sus puertas, es definido por el padre Nelson Clark como una muestra de que se ha perdido la tradición religiosa por culpa del paganismo.

“Eso es fruto de la secularización y es un milagro que no hayan cambiado el día, como han hecho con otras fechas”, señala.

Ya nadie teme, como antaño, que “un buey le hable” por trabajar en esta fecha y por cuestiones de fe o de dinero, cada vez son más los que lo hacen.

“No se manda en la Biblia que se guarde eso ni creo que la gente tenga que sumarse a ese feriado, es por eso que sigo con mi trabajo como siempre”, expresa Nancy Guillén, una testigo de Jehová propietaria de un centro de belleza.

Sin embargo, otros que se confiesan católicos también abrieron sus negocios ayer.

“Según la tradición que hemos seguido, éste es un día que se debe respetar y tomar para descansar, pero qué vamos a hacer, hay que comer”, alega Junior Rodríguez, que administra un supermercado.

El sociólogo Carlos Parra define la festividad como una imposición católica a la que ha tenido que adaptarse de alguna manera todo el país.

“Se debe a que la religión oficial es el catolicismo, pero no es justo que una celebración de un grupo religioso tenga que tocar a todos, aquí hay muchas denominaciones del cristianismo y eso también hay que respetarlo”, expresa.

Así, unos laboran porque consideran que es lo correcto, pero otros lo hacen porque no pueden sustraerse a las reglas de la empresa en que laboran. Es el caso de Roberto Aracena, dependiente de una tienda, que profesa la fe católica.

“Corpus Christi es un día de descanso, de acudir las actividades de la iglesia, pero no me gobierno en mi trabajo”, aduce.

Como él y por diversas razones, otros tampoco estaban en el mejor de los ánimos para trabajar en el feriado.

“Se supone que hay que tomar este día muy en serio, que no se debe trabajar, pero imagínese, nosotros cumplimos el mismo horario de todos los días”, se queja Elena Rosa, mientras despacha a un cliente en un restaurante.

Ante esas indicaciones, el sacerdote Clark afirma que los católicos que no respetan la fecha no están concienciados y se han dejado arropar por la modernidad.

Actividades variadas
Los templos católicos oficiaron misas ayer en varios horarios, unos en la mañana, otros en la noche.

Ligada al catolicismo por fuertes puntos de enlaces, la religiosidad popular no deja de lado la conmemoración y elabora su propio calendario con el que da rienda suelta a su devoción a Cristo y a lo que representa la esencia de su cuerpo y de su sangre para ellos.

“Nosotros tenemos horas santas, veladas, toques de palos y otras actividades, en algunas iglesias nos invitan a participar”, explica el servidor de misterios José Bueno.

El origen de la festividad

El Día de Corpus Christi se celebra en las iglesias católicas de Oriente desde el siglo XIII, cuando se cuestionaba si en la eucaristía realmente estaba presente el cuerpo y la sangre de Cristo.

Fue para el año 1264 cuando la conmemoración se asumió por los fieles de la iglesia occidental, introducida por el papa Urbano IV y es entonces cuando toma carácter universal.

Las celebraciones alusivas consisten en adoraciones y homilías que se desarrollan en todas las parroquias del país, regidas por un idéntico programa, en el que se hace hincapié en la importancia de la consagración del pan y del vino, como símbolos del cuerpo y de la sangre del Mesías.

FUENTE : http://www.elcaribecdn.com/articulo_caribe.aspx?id=127046&guid=B072CFF45AF04299BD0A82B6483177CC&Seccion=3

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