La Corte resuelve la transfusión al testigo de Jehová

Estoy convencido que ustedes son profesionales que trabajan con rigor, objetividad e imparcialidad, buscando ante todo la verdad de cada noticia.

Ciertamente la medicina ha avanzado considerablemente en los últimos años. Tratamientos y alternativas que tiempo atrás parecían un sueño hoy están remplazando un uso ‘tradicional’ para muchas enfermedades e intervenciones quirúrgicas que ha mejorado la calidad de vida de los pacientes.

La profesión médica es muy consciente de los graves riesgos que conllevan las transfusiones sanguíneas. Por un lado está el natural rechazo que ofrece el cuerpo a cualquier tratamiento ‘invasivo’, como es el caso de un ‘órgano’ externo, en este caso la sangre de otra persona, lo cual retarda los periodos de recuperación. Por otro lado, el índice considerable de consecuencias graves producidas por las transfusiones sanguíneas, tales como la hepatitis, el V.I.H. y otras que todos los años causan miles de víctimas mortales, y otras con secuelas, están motivando a los profesionales, desde hace tiempo, ha encontrar alternativas seguras y de calidad. Además, la escasez de sangre en los centros hospitalarios, hace que muchas veces se deba intervenir buscando otras soluciones.

Sin duda, la experiencia y colaboración de los testigos de Jehová, mediante los ‘comités de enlace con los hospitales’ ha producido un avance significativo en la cooperación de ambas partes para buscar alternativas eficientes y de calidad, lo que ha hecho que miles de profesionales de la medicina en todo el mundo y centenares de hospitales firmen protocolos de colaboración que permiten respetar la postura de los pacientes testigos de Jehová.

Quienes conocen a los testigos de Jehová, saben que estas, son personas que aman la vida y por eso llevan vidas dignas y decentes evitando comportamientos y vicios que perjudican gravemente la salud, como el uso del tabaco, el abuso del alcohol, etc. No son mártires, pues acuden a los médicos y hospitales en busca de atención, y la mejor atención.

Más allá de entrar a valorar si una persona morirá o vivirá si recibe cierto tratamiento (lo cual en la mayoría de casos no se ajusta a la noticia periodística), lo cierto es que todo paciente tiene derecho al consentimiento informado, por lo que es un derecho ético y legal poder decidir qué medicina recibirá. Los médicos tienen obligación de informar y plantear las posibles alternativas, y es el paciente quien debe decidir.

Finalmente hay un elemento fundamental en todo este asunto; más importante que la vida, es ser consecuentes con los principios cristianos. Es lo que hace que la vida tenga sentido. Y esta es una postura similar que han defendido aquellas personas que, por defender unos valores y principios arriesgan su vida, a veces perdiéndola por luchar contra sistemas políticos totalitarios, como ocurrió en el Uruguay en la época de la dictadura. O ¿Sería considerado fanático el rey de España, o el presidente de Uruguay, por anteponer su lealtad a su país antes que su propia vida, en caso de necesidad?

http://www.sinmordaza.com/noticia/135678-la-corte-resuelve-la-transfusion-al-testigo-de-jehova.html

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