La libertad religiosa, amenazada en España

EpC y la ley catalana sobre ritos aparecen como ataques a este derecho fundamental en nuestro país en el informe de Ayuda a la Iglesia Necesitada.

La libertad religiosa, amenazada en España

El padre Justo Lacunza, experto en Islam, durante la presentación del informe. EFE

Santiago Mata.

En 1947, cuando el premostratense holandés Werenfried van Straaten (más conocido como Padre Tocino) fundó Ayuda a la Iglesia Necesitada (AIN), seguramente no imaginaba que esta organización denunciaría los ataques contra la libertad religiosa en España. Ahora como entonces, AIN se dedica a ayudar a los refugiados y a los cristianos perseguidos por su fe. Pero hay formas de perseguir más sutiles y eficaces que, por ejemplo, encarcelar a los obispos, como siguen haciendo en China.

A lo largo de las 538 páginas del Informe 2008 sobre libertad religiosa en el mundo desfilan 191 países. En 14 de ellos, la libertad religiosa está sometida a graves limitaciones legales, y en otros 35, a limitaciones de menor gravedad. Entre los seis miembros del consejo editorial del Informe hay un español, Javier Menéndez Ros, director de AIN en España, y en la veintena de coordinadores y colaboradores hay otro, José Luis Orella, profesor del CEU-San Pablo de Madrid, amén de un centro de estudios de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Es la primera vez que se publica en castellano este Informe, único global que sobre la libertad religiosa realiza una institución católica.

A diferencia del informe anual del Departamento de Estado norteamericano, el de AIN no incluye a Venezuela entre los países que limitan la libertad religiosa, ya que se centra en la actividad legislativa. El Informe de AIN carece de conclusiones generales y por tanto no acusa a China de ser el país que menos respeta este derecho. Su punto de vista difiere del de los norteamericanos. Éstos critican a China por perseguir a los musulmanes uighhures. AIN se fija más en la prohibición de distribuir biblias (vigente durante los Juegos Olímpicos) y las detenciones de líderes cristianos, incluidos obispos católicos.

Ley de cultos y EpC
Si el Proyecto de Ley de centros de culto que desde febrero tramita el Parlamento catalán prospera, es posible que España entre en la lista de países que no respetan en su legislación la libertad religiosa, acabando así en Europa con la exclusiva que tienen Grecia y Macedonia (y Bielorrusia, si la incluimos en nuestro continente). Para AIN, este proyecto pretende “impedir la celebración de cualquier rito religioso sin permiso previo, adjudicando a cada municipio la facultad de conceder licencias a las Iglesias. De aprobarse esta ley, incluso un encuentro de oración precisaría de un permiso especial, otorgado o no a discreción de las autoridades locales”.

Con todo, para AIN, el principal ataque a la libertad religiosa en España lo constituye la asignatura de Educación para la Ciudadanía, que “supone una intromisión del Estado en la educación moral de los alumnos, silencia las tradiciones religiosas, la existencia de Dios y la trascendencia de la vida humana como factor conformador de la ética de muchos ciudadanos. Además resulta claramente discriminatoria respecto a la asignatura de Religión”.

Quizá por usar principalmente fuentes de otros países, AIN destaca que los líderes protestantes españoles han pedido que se ejerza la objeción de conciencia frente a lo que consideran “nuevo catecismo laico impuesto de manera dogmática”. Cierta falta de dominio de nuestra geografía aparece al denunciar los “numerosos intentos de retirar los crucifijos de las aulas, en un conato de excluir a la religión de la vida pública”, que tienen lugar “desde Valladolid a Palencia”.

Las tensiones entre Iglesia y Estado aparecen en el Informe de AIN al referirse a los “duros ataques a la Iglesia por parte de dirigentes socialistas en los meses previos a las elecciones generales del mes de marzo de 2008. El Gobierno entiende que la religión es para vivirla dentro de los templos y en la vida privada mientras que la Iglesia católica centra la cuestión en el derecho de la persona humana a la libertad religiosa, derecho manifestado en su vivencia personal y social, que incide ineludiblemente en todos los espacios de existencia tales como el matrimonio, la familia, la enseñanza, los servicios sociales, etc”.

Grecia y Macedonia
Las apariencias engañan, y así, mientras España no maltrata la libertad religiosa en su legislación, Grecia es el único país de la UE pintado con el color de los países que le ponen limitaciones. A pesar de que está reconocida en el artículo 13 de la Constitución, son numerosos los “obstáculos administrativos o legales” que los grupos no ortodoxos encuentran para la práctica religiosa, y el pasado 6 de febrero el primer ministro, Kostas Karamanlis, excluyó cualquier forma de separación entre Iglesia y Estado. El Informe, no obstante resalta que las principales dificultades recaen sobre musulmanes, testigos de Jehová y judíos, y que los católicos, que son poco más del 1% de la población, mantienen un “diálogo constructivo con la Iglesia ortodoxa”.

Algo semejante sucede con Macedonia, donde el principal problema es el nulo reconocimiento estatal a la Iglesia ortodoxa serbia, es decir, la del antiguo dominador político yugoslavo del que esta República se independizó en 1991. Por otra parte, en Bielorrusia, la ortodoxia es religión oficial desde 2002, y las limitaciones al culto de las demás religiones están entremezcladas con la situación de dictadura política que desde 1994 ejerce allí Aleksandr Lukashenko.

América, continente feliz
Con la ley en la mano, sólo tres países americanos (Cuba, México y Bolivia) limitan la libertad religiosa. En Cuba, la tímida apertura manifestada desde la visita de Juan Pablo II en 1998 no contrarresta una multitud de trabas, hasta el punto de que “las restricciones a la libertad religiosa contribuyen a que entre los fieles católicos haya una pobre presencia de jóvenes y a que las medidas morales tales como casarse por la Iglesia u oponerse al aborto y al divorcio solo sean respaldadas por la mitad de la población practicante”.

El Informe de AIN no dedica más que una página a México, donde “la tradición laicista sigue produciendo choques entre la esfera civil y la eclesial”. En Bolivia, la Iglesia católica recibió “con esperanza” en 2006 al nuevo gobierno de Evo Morales. A pesar de esta actitud dialogante, el gobierno quiso sustituir “la asignatura de Religión por una Historia de las religiones, donde quedaran incluidas las creencias indígenas. Además acusó a la Iglesia de haber estado durante cincos siglos al lado de la oligarquía dominante”.

http://www.gaceta.es/23-10-2008+libertad_religiosa_amenazada_espana,noticia_1img,16,16,35819

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