Más de 350 objetores religiosos a las transfusiones sanguíneas

Los Testigos de Jehová almerienses experimentan un crecimiento constante que ronda el 5% por año El Comité de Enlace con los hospitales gestiona el trato con los pacientes.

 

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Acto bautismal multitudinario de los Testigos de Jehová.

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Conferencia de la congreación de Almería.

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Representación dramática de la Biblia.

Uno de los puntos más conflictivos de los Testigos de Jehová es la negación al procedimiento médico de transfusión de sangre en casos necesarios, amparándose según dicen en los consejos de la Biblia. Para ello existe el denominado Comité de Enlace con los Hospitales de los Testigos de Jehová en Almería. “Nuestra función es cuidar la relación con el paciente, en muchas ocasiones necesitan protección cuando están hospitalizados, la labor del Comité es estar junto a ellos en todo momento”, comenta Francisco Freire (participe activo y organizador de sus actividades en una de las congregaciones almerienses), y también miembro de esta organización sanitaria. Además comenta que algunos de los Testigos que han estudiado medicina , se ofrecen de manera voluntaria, especialmente durante su tiempo libre, para aconsejar y guiar a los doctores que los atienden y que en muchas ocasiones desconocen cuales son los procedimientos para tratar a los pacientes con este perfil y que requieren la transfusión.

Los Testigos son hombres y mujeres de cualquier origen y estrato social, que o bien antes procesaban otra religión o directamente no creían en Dios. En Almería se contabilizan alrededor de 350 personas fieles a este pensamiento religioso, divididas en 3 congregaciones en torno a su sede, el Salón del Reino, situado en la calle Margarita del Barrio San Luis. Un lugar austero, sin imágenes que demuestran su postura nada iconoclasta y de cuyo cuidado se encargan todos los miembros de la congregación, dividiéndose en grupos de trabajo.

A diferencia de lo que mucha gente piensa, esta religión cuenta con más de 2.700 años de antigüedad, adaptada a los días que corren. Los Testigos de Jehová llevan un ritmo de vida de lo más normal. Una religión muy participativa, según reconoce Francisco Freire, “la misión de los Testigos de Jehová es sobre todo copiar las prácticas de Jesucristo y los apóstoles”, dando para ello una interpretación literal y sobre todo objetiva de la Biblia. Todas sus decisiones rutinarias y diarias se centran y consultan por ello con las Sagradas Escrituras. La fe en Dios de los Testigos, tanto hombres como mujeres sin distinción entre ambos, se materializa en las reuniones semanales guiadas por los programas de lecturas religiosas que previamente se preparan y por las interpretaciones e incluso representaciones dramáticas de la Biblia que según confiesa tardan entre 3 y 4 meses en preparar.

“Los Testigos de Jehová sólo comienzan a serlo cuando son conscientes de ello y tienen un suficiente grado de madurez. En la última reunión bautismal de Granada se bautizaron 4 almerienses” comenta Francisco cuando hace alusión al tipo de celebraciones litúrgicas que procesan y a las que tienen permiso asistir. Por ejemplo, las bodas son de tipo civil. “Tras pasar por la vicaria, un acto de reflexión sobre la Biblia completa el proceso para formar el matrimonio”, un enlace que basándose en lo que dicen las enseñanzas bíblicas sólo podrá ser entre miembros de la institución religiosa.

Los más de 8.000 Testigos de Jehová repartidos por todo el mundo reconocen como actividad altruista por y para los demás su labor de dar a conocer los conocimientos de la Biblia, sin necesidad de hacer aportaciones económicas. “Tenemos una misión didáctica con los demás” afirma Francisco. Para ello, no sólo cuentan con la mítica pareja de jóvenes testigos que tocan el timbre puerta por puerta, sino también con dos publicaciones traducidas a cerca de 209 idiomas como son Atalaya, centrada en la doctrina que enseñan las Sagradas Escrituras, y Despertar, una revista de información de actualidad donde tocan temas espinosos y polémicos del momento, sobre todo aquellos que afectan a la correcta convivencia de la sociedad.

Aún así, la máxima de los Testigos de Jehová que viven en Almería, y también de los que no, según afirma Francisco es “no discriminar a nadie por motivos religiosos, abrir sus puertas a nuevos miembros y además dar a conocer sus creencias dentro del respeto y la convivencia”.

http://www.elalmeria.es/article/almeria/1576929/mas/objetores/religiosos/las/transfusiones/sanguineas.html

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