No sangre…Gracias

UN ESTUDIO DEMUESTRA QUE LA NO UTILIZACIÓN DE HEMODERIVADOS EN PACIENTES SOMETIDOS A CIRUGÍA CARDIACA OFRECE LOS MISMOS RESULTADOS QUE EN AQUELLOS QUE NO RECHAZAN LAS TRANSFUSIONES

 

·         Tras observar las dificultades de algunos grupos de pacientes que rechazan las transfusiones, como son  los testigos de Jehová, para someterse a una cirugía cardíaca se puso en marcha un estudio retrospectivo —publicado en Revista Española de Cardiología (www.revespcardiol.org)— para comprobar si las características de estos pacientes y sus complicaciones y mortalidad post-operatoria  era similar a la del resto de pacientes.

 

·         En ocasiones las transfusiones sanguíneas producen problemas pulmonares que pueden precisar ventilación mecánica, lo que ralentiza la recuperación de los pacientes.

 

·         Ante cualquier tipo de complicación siempre prevalece el consentimiento escrito, que en el caso de los testigos de Jehová,  declaran su voluntad para ser intervenidos sin productos sanguíneos.

 

 

Madrid, agosto de 2007.- Habitualmente la cirugía cardíaca requiere del uso de hemoderivados en sus intervenciones; asimismo existen grupos de pacientes que rechazan las transfusiones sanguíneas como es el caso de los testigos de Jehová, cuya negativa surge como consecuencia de una interpretación estricta de ciertos pasajes bíblicos.

 

El rechazo de este colectivo a las transfusiones enfrenta el derecho de autonomía del paciente frente al deber médico de preservar la vida del mismo. De ahí surge la “dificultad de encontrar un equipo de profesionales sanitarios capaces de atender a este grupo, respetando la elección tomada por el paciente”, señala el Dr. Guillermo Reyes, Adjunto del Servicio de Cirugía Cardiovascular del Hospital Universitario de la Princesa (Madrid) y uno de los investigadores principales de un estudio retrospectivo publicado en la edición de julio de Revista Española de Cardiología (www.revespcardiol.org)—. Este grupo de médicos observó las dificultades con las que se encontraban los pacientes  testigos de Jehová al someterse a una cirugía cardíaca, ya que no todos los profesionales sanitarios aceptan sus condiciones de no uso de hemoderivados. En este sentido, el Dr. Reyes señala que para “acometer una cirugía cardíaca sin sangre no sólo es necesario un equipo de cirujanos sino también la colaboración de  anestesistas e intensivistas”.

 

Asimismo, el estudio tenía el objetivo de  comprobar si las características de estos pacientes intervenidos de cirugía cardíaca y sus complicaciones y mortalidad post-operatoria eran similar a la del resto de los pacientes que no presentaban objeción al uso de hemoderivados.

 

Concretamente en  el Hospital de la Princesa se ha establecido una línea de trabajo que contempla  la cirugía sin sangre en muchas especialidades, incluida la cirugía cardíaca, de hecho este servicio ha  intervenido,  desde  el año 1982,  más de un centenar de pacientes testigos de Jehová.

 

Los resultados ponen de manifiesto que el colectivo que rechaza las transfusiones sanguíneas presenta un menor sangrado, requiere menos horas de intubación y como consecuencia menos horas de estancia en la unidad de vigilancia intensiva y hospitalaria. “Estas dos últimas características —señala el Dr. Reyes— se explican por el no uso de hemoderivados, pues se sabe que cuando un paciente precisa varias transfusiones sanguíneas aumentan las probabilidades de que puedan aparecer problemas pulmonares susceptibles de ventilación mecánica, lo que obligará al paciente a permanecer más días en el centro ralentizando su recuperación”.

 

La prevención como alternativa

En la actualidad existen numerosas estrategias, tanto médicas como quirúrgicas, para reducir la necesidad de transfusión tras la cirugía. En este sentido el Dr. Reyes considera que “la mejor alternativa es la prevención de cualquier complicación”. Para ello se emplean fármacos capaces de reducir las posibilidades de sangrado   —complicación más grave a la que se pueden enfrentar los testigos de Jehová. Asimismo, se establece una vigilancia exhaustiva del sangrado quirúrgico “ante la mínima cantidad de sangrado es necesario la revisión en quirófano, señala el Dr. Reyes, ya que no podemos permitirnos esperar a ver si el sangrado remite por si solo”.

 

No obstante, todos los pacientes testigos de Jehová firman, antes de someterse a una cirugía cardíaca, un consentimiento escrito en el que declaran su voluntad para ser intervenidos sin productos sanguíneos. De esta manera, “prevalece el consentimiento firmado por el paciente mayor de edad independiente de que la cirugía se complique o no y de las consecuencias”, matiza el Dr. Reyes.

 

El estudio concluye que las características de los pacientes testigos de Jehová que requieren cirugía cardíaca son similares a las del grupo control; igualmente se ofrecen los mismos resultados a los pacientes que se someten a una cirugía cardíaca sin el uso de hemoderivados que a los pacientes que no rechacen su uso.

 

La principal ventaja de este colectivo radica en “evitar los posibles efectos secundarios” que tiene el uso de transfusiones de derivados sanguíneos —riesgo de contagio de enfermedades, infecciones, problemas pulmonares…—. Sin embargo, el principal inconveniente es no poder utilizar sangre y derivados en casos de absoluta necesidad como cuando se presente un sangrado importante, “que, aunque se controle, puede llegar a ser vital la necesidad de transfundir para recuperar inmediatamente la sangre perdida”. De hecho, “hay tipos de cirugía cardíaca —como las disecciones de aorta— que con mucha probabilidad van a requerir hemoderivados porque durante la intervención se pierde una importante cantidad de sangre”, concluye el Dr. Reyes.

http://www.acceso.com/display_release.html?id=38289

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *