Obispo mexicano apoya Festival del Orgullo Gay

La diócesis que encabeza el obispo católico Raúl Vera en Saltillo, Coahuila, a través del Centro Diocesano para los Derechos Humanos “Fray Juan de Larios”, apoyó este jueves el II Festival del Orgullo Gay, “Por el orgullo de ser semejantes y diferentes”.

En el festival, llevado a cabo en la Concha Acústica de Saltillo hubo un espectáculo travesti y James Alison, sacerdote inglés abiertamente gay, habló de su “visión espiritual, de aliento y de esperanza, tanto a las y los jóvenes homosexuales, como a las familias de éstos, y a la sociedad heterosexual”, según un comunicado de la Diócesis de Saltillo.

En la página oficial de este obispado se asevera que “el Día Internacional del Orgullo Gay se celebra de manera pública para buscar en la sociedad la reivindicación por la tolerancia, la igualdad y la dignidad de todo ser humano, que no debe ser afectada por su conducta u orientación sexual. La comunidad lésbico, gay, bisexual, transgénero y transexual festeja a finales de junio y principios de julio el inicio de la liberación homosexual en relación a los disturbios de Stonewall, en donde se luchó contra siglos de persecución y opresión”.

El II Festival del Orgullo Gay fue orquestado por la Comunidad San Elredo , un grupo lésbico gay católico fundado hace seis años, en donde las personas con una orientación distinta a la heterosexual reciben pláticas de prevención de infecciones de transmisión sexual, asesoría legal y el apoyo espiritual de la Diócesis de Saltillo.

En entrevista telefónica, Noé Ruiz, coordinador general de Comunidad San Elredo, cuenta que este grupo es guiado espiritualmente por el padre Robert Coogan, quien oficia una misa el último domingo de cada mes. Asimismo, la Congregación de las Hermanas de la Misericordia y algunos integrantes de la pastoral de Saltillo ofrecen servicios religiosos para esta comunidad.

Ruiz comenta que en su agrupación también militan personas de otros credos, como cristianos, mormones y testigos de Jehová, pues estas otras religiones expulsan a la gente homosexual como un ejemplo de castigo para quien se atreva a manifestar una orientación no heterosexual.

Según Ruiz, el obispo Raúl Vera –también defensor de los mineros muertos en Pasta de Conchos y de las trabajadoras sexuales violadas por militares en Castaños– considera que homosexuales y lesbianas “son hijos de Dios, y como tales merecen respeto y un lugar dentro de la Iglesia. Nos apoya doblemente, en el lado espiritual y en el de derechos humanos. Él siempre ha defendido la dignidad de todas las personas, sin importar sus preferencias o condición social”.

A su vez, Fernando Hernández, coordinador de eventos especiales de la Comunidad San Elredo , dice a NotieSe que eventos como el festival buscan que jóvenes gays y lesbianas se sientan “amados por Dios y que la Iglesia no los rechaza sólo por ser homosexuales”.

Antes de formar parte de este grupo católico, Fernando se sentía “dañado por la sociedad”, tenía baja autoestima y creía que ser homosexual era un pecado mortal. “Siento que esto es un gran paso para empezar a quitar los estigmas de homofobia que prevalecen en la jerarquía católica”.

Subraya que Comunidad San Elredo no pretende “curar” la homosexualidad como lo hacen grupos religiosos como Courage Latino. Al contrario, “somos parte de la naturaleza y así somos felices. La homosexualidad no es una enfermedad, ni algo que se pega”.

http://www.sentidog.com/article.php?id_news=21534

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