Polonia: Adiós a las camisetas ‘subversivas’

-Polonia prepara una reforma para vetar todos los símbolos y la propaganda del comunismo y el fascismo.

Varsovia, 25 abr. (COLPISA, P. Soto).
El Gobierno de centroderecha de Donald Tusk se ha propuesto prohibir por ley la difusión de propaganda y los símbolos del comunismo, el fascismo, el nazismo y, en general, el “totalitarismo” en Polonia. El anuncio lo hizo la ministra de Igualdad, Elzbieta Radziszewska, que indicó que el Ejecutivo polaco trabaja en un proyecto de reforma del Código Penal que endurece la penalización de “la propaganda de ideologías criminales” como las defendidas por Lenin y Stalin en la URSS o Hitler y Mussolini en la Alemania y la Italia anteriores a la Segunda Guerra Mundial.
El proyecto de enmienda constitucional sancionará “la divulgación, colección y posesión de materiales que defiendan regímenes totalitarios”, dijo Radziszewska. El Gobierno polaco, según la titular de Igualdad, considera que es inaceptable que “ninguna persona hasta ahora haya sido castigada por propagar el comunismo”, aunque este sistema se ejerció de forma dictatorial en Polonia durante más de 40 años.
La ley incluirá como actividades a perseguir lucir camisetas con el martillo y la hoz, el símbolo comunista por excelencia, o con fotos de Lenin, Stalin, Trotsky o el propio Ernesto ‘Che’ Guevara, que se ha convertido en un reclamo publicitario más que en un símbolo estrictamente político en el mundo entero.
El Ejecutivo de centroderecha sostiene que es “urgente” acabar igualmente con la difusión y venta de libros, documentos y símbolos del nacionalsocialismo, como fotos de Hitler, cruces gamadas y cuchillos y calaveras de las SS, que en muchos casos provienen de Alemania, donde este tipo de objetos están rigurosamente prohibidos por ley. Asimismo, la ministra aseguró que la ley “respaldaría a organizaciones para combatir al racismo”.

Caza de brujas

La polémica está servida en Polonia, país donde las cuestiones relacionadas con su pasado levantan profundas pasiones. Según los historiadores Andrzej Paczkowski y Karel Bartosek, entre 1948 y 1956, la etapa más dura de la represión comunista, decenas de miles de personas perdieron la vida, fueron encarceladas o enviadas a campos de trabajo o a la URSS. Entre 1951 y 1953 fueron detenidas entre 5.000 y 6.000 personas por año y entre 1949 y 1952, 84.200 polacos fueron internados en campos de trabajo. La oposición, de derecha e izquierda, laica y religiosa, fue aniquilada y en 1951 más de 2.000 testigos de Jehová estaban encarcelados. En 1955 había en Polonia 33.000 prisioneros políticos.
El jurista Slawomir Steinborn puso en duda la eficacia de la nueva legislación porque “no tiene sentido castigar a quienes lleven camisetas con imágenes del Che”. Dentro de las filas de la izquierda poscomunista polaca, pero también en algunos sectores del centroderecha, hay una rotunda oposición a llevar a cabo una caza de brujas contra los representantes y valores del antiguo régimen.
La transición polaca de 1989, parecida a la española en algunos aspectos, se basó no tanto en el olvido como en la reconciliación entre partidarios y enemigos del sistema comunista. Esta dinámica se ha mantenido casi intacta hasta hoy en día, aunque el Gobierno conservador del partido Ley y Justicia (PiS) intentó ‘limpiar’ el país de colaboradores de los servicios secretos comunistas (SB) a través de una legislación que en gran parte fue declarada inconstitucional por la justicia polaca.
En Polonia, como ocurre en otros países del antiguo bloque del ‘socialismo real’, es frecuente que los ciudadanos pongan en el mismo plano los crímenes del comunismo y del nazismo y el fascismo. Aunque éste no es su objetivo, el Gobierno de Tusk ha vuelto a poner sobre la mesa el viejo debate sobre las similitudes entre nazismo y comunismo. A pesar de haber sufrido ambos sistemas, una parte de los polacos suele ser más comprensiva e indulgente con el comunismo.
Andrzej Szpocinski, miembro del Instituto de Ciencias Políticas de la Academia Polaca de las Ciencias de Varsovia, entiende que el debate sobre ambos sistemas totalitarios tenga en el Este de Europa una naturaleza diferente al Oeste, porque “en Europa central y oriental, dirigida por los partidos comunistas, todos los ciudadanos tuvieron contacto con las persecuciones y los crímenes, aunque no fueran víctimas directas de la represión”. Pero califica de “chocante la indulgencia de un país como Polonia” hacía el comunismo, como también “es chocante la resistencia de los países del Oeste de Europa a reconocer la crueldad de los regímenes comunistas”.

http://www.colpisa.com/motor/motor.php?seccion=48&id_noticia=261287&fecha_tema=

Un pensamiento en “Polonia: Adiós a las camisetas ‘subversivas’”

  1. Bueno que tarde se han dado cuenta del daño que hicieron pero como está la situacion en este mundo revuelto y encaminandose hacia la destruccion no cabe duda que nuetra liberacion se aprosima velozmente….

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