Recibieron gratis, den gratis

“Recibieron gratis, den gratis”

martes, 18 de julio de 2006
Ariel Juárez

Testigos de Jehová obedecen mandato de Jesús

De común acuerdo con el mandato que Jesús dio a sus apóstoles cuando los envió a predicar las buenas nuevas “recibieron gratis; den gratis”; hoy día, más de seis millones y medio de testigos de Jehová participan voluntariamente y en forma continua como ministros de las buenas nuevas del Reino de Dios, en 235 países en el mundo.

De buena gana, según señala el último informe estadístico del anuario 2006, dedicaron una cantidad total cercana a los mil 300 millones de horas de trabajo de campo, predicando de casa en casa y de manera informal en todo lugar público donde esto fue posible.

Los testigos de Jehová se han resuelto a servir a Dios por amor. Mientras vivan, sin fijar una fecha límite de tiempo y sin lamentarse de hacer sacrificios, han puesto los intereses divinos en primer lugar en su vida. Tienen presente no recibir ningún beneficio material a cambio, pues las instrucciones de Jesús a sus discípulos excluyeron la enseñanza por dinero.

Los miembros de esta asociación religiosa legalmente constituida reconocen que en ningún pasaje bíblico se lee que los fieles seguidores de Jesús pidieran a la gente dinero o bienes. Más bien, con el deseo de agradar al Dios verdadero Jehová, no de enriquecerse, con sumo respeto toman en cuenta el consejo de su Hijo: “Recibieron gratis, den gratis”.

No hay que olvidar que, durante su ministerio, Jesús animó a sus discípulos a encargarse de sus propias necesidades de dos
maneras diferentes: a) aceptando la hospitalidad que de buena gana se les brindaba, y, b) trabajando para mantenerse en sentido material. Por su parte el apóstol Pablo, fiel a la enseñanza cristiana, recalcó entre los seguidores de Jesús un importante principio bíblico: “Si alguien no quiere trabajar, que tampoco coma”.

Con el firme propósito de seguir el buen ejemplo de Pablo hasta este día, los pastores o ministros superintendentes de los testigos de Jehová y los siervos ministeriales, no reciben salario ni estipendio de las congregaciones a las que sirven. Mantienen a sus familias como todo el mundo, la mayoría trabajando de empleados. De igual manera, los ministros precursores –predicadores de tiempo completo– también se mantienen a sí mismos, muchos de ellos trabajando sólo lo que se requiere para satisfacer sus necesidades básicas.

Todos los años hay Testigos que viajan a sus expensas para predicar en lugares distantes a los que rara vez se llega con las buenas nuevas. Si hay familias en la localidad que les invitan a comer o les ofrecen hospedaje, lo agradecen, pero no abusan de su hospitalidad.

Los que participan en la predicación y enseñanza de la Palabra de Dios no lo hacen para lucrar. Donan su tiempo y corren con los gastos de transporte. Si alguien tiene interés en aprender de la Palabra de Dios, quedan en regresar todas las semanas, sin cobrarle nada, para instruirle personalmente. El amor a Dios y al prójimo motiva a los testigos de Jehová a seguir en esta actividad, en la que a menudo encuentran indiferencia y franca oposición.

El ministerio de los Testigos no es comercial en ningún sentido. Todos ellos pueden decir, y con razón, lo mismo que el apóstol Pablo: “Sin costo, gustosamente les declaré las buenas nuevas de Dios”. Por supuesto, la mayoría de la gente sabe que imprimir las publicaciones que distribuyen los ministros voluntarios cuesta dinero; por ello, las personas que agradecen el servicio de los Testigos, en ciertas ocasiones colaboran con un donativo. Sin importar que sea modesto, se recibe de buena gana. A estas personas se les explica que la obra mundial de educación bíblica de los testigos de Jehová se sufraga con donaciones voluntarias.

Los fondos recibidos en la sede mundial de los testigos de Jehová o en las sucursales no son para enriquecer a la organización ni a ninguna persona, sino para dar adelanto a la predicación de las buenas nuevas. Aunque los testigos de Jehová tienen hoy imprentas en muchas naciones, algunos países a los que se mandan publicaciones no pueden enviar fondos al extranjero para cubrir el costo de ellas. Las donaciones de los testigos de Jehová de países que tienen suficientes recursos ayudan a compensar la carencia de las naciones en desventaja económica.

Hasta el día de hoy esta organización religiosa utiliza los fondos disponibles para enviar pastores o superintendentes viajantes a fortalecer las congregaciones y animarlas en su ministerio público. Además, sigue enviando misioneros y graduados de la Escuela de Entrenamiento Ministerial a países donde hay necesidad especial. También utiliza los fondos disponibles para enviar predicadores de tiempo cabal, es decir, precursores especiales a regiones donde aún no se predica el mensaje de las buenas nuevas del Reino o se predica poco.

Como informó el Anuario de los testigos de Jehová para 2006, durante el año de servicio de 2005 se gastó la suma de 104 millones de dólares en estas actividades, gracias a la gran cantidad de donaciones voluntarias que en forma modesta se han hecho disponibles con ese fin.

fuente-link

2 pensamientos en “Recibieron gratis, den gratis”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *